Un avión privado con matrícula panameña, el Beechcraft 300 King HP-1859, protagonizó un susto mayúsculo este martes al accidentarse frente a la costa de Fort Pierce, en Florida, Estados Unidos. Lo impactante: la aeronave había despegado del Aeropuerto de Tocumen en la Ciudad de Panamá el 3 de mayo de 2025 y, desde entonces, nadie sabía nada de su paradero. ¡Más de un año en el limbo!
Las autoridades de las Bahamas dieron la alerta a la Autoridad Aeronáutica Civil (AAC) de Panamá sobre el percance. El suceso ocurrió en aguas internacionales, cerca de Fort Pierce, por lo que la pesquisa principal la lideran los investigadores estadounidenses y bahameños, siguiendo reglas globales de aviación.
En medio del caos, lograron rescatar a diez personas que iban a bordo. Tres de ellas terminaron con heridas, pero por suerte no hay reportes de fallecidos hasta ahora. La AAC, de su lado, ya arrancó una revisión interna para chequear si el avión estaba al día con su mantenimiento y si la tripulación tenía todas las licencias en regla. “Hace más de un año que no pisaba suelo panameño”, explican fuentes cercanas.
La entidad panameña está en contacto constante con sus pares en las Bahamas para juntar datos y aclarar qué falló. Todo apunta a que el Beechcraft volaba en ruta privada, pero aún no se conocen detalles de los pasajeros ni el motivo del vuelo tan largo sin rastros.
Este caso pone el foco en la seguridad aérea y recuerda tragedias pasadas. La AAC promete transparencia total y dice que, según lo que encuentren, tomarán medidas firmes, ya sea administrativas o legales. Seguiremos informando a medida que salgan novedades.



