En Chiriquí, la Autoridad Nacional de Aduanas de la Zona Occidental dio un gesto solidario al donar 19 rollos de mangueras de riego al Instituto de Innovación Agropecuaria de Panamá (Idiap). Estas mangueras llegarán justo a tiempo para conectar sistemas de agua y regar cultivos experimentales que el Idiap desarrolla en la zona, impulsando la investigación agrícola que beneficia a productores locales.
Pero no todo fue donación: en las mismas bodegas, Aduanas destruyó miles de productos perecederos que ya no servían. Fueron 1.957 canastas de fresas y 2.830 mallas de cebollas en pleno estado de descomposición. Todo pasó por inspección del Ministerio de Salud, que dio el visto bueno para eliminarlos porque no eran aptos para comer y podrían causar problemas de salud.
Esta acción muestra el compromiso interinstitucional en Chiriquí. Mientras las mangueras ayudan a crecer nuevos cultivos, la destrucción evita que alimentos malos lleguen al mercado o a las mesas. Es un recordatorio de la importancia de controles estrictos en aduanas para proteger la salud pública y apoyar el agro innovador.
Para los chiricanos, significa más apoyo a la innovación en fincas y seguridad en lo que comemos. Estas movidas fortalecen la cadena alimentaria desde la frontera hasta el plato.



