La Alcaldía de Arraiján volvió a quedar en el centro de la polémica tras mantener retenido el permiso que la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) necesita para rehabilitar la carretera Bruja–Cocolí, la única vía de acceso a las esclusas de Cocolí, una obra que permanece paralizada desde agosto de 2025.
La situación volvió a tensarse este martes 13 de enero, durante una sesión del Consejo Municipal, cuando representantes de la ACP expusieron nuevamente su preocupación por el avanzado deterioro de la vía y advirtieron que su condición actual representa un riesgo para la operación del Canal. La discusión se produjo sin la presencia de la alcaldesa Stefany Peñalba, quien se ausentó por segunda semana consecutiva del encuentro.
De acuerdo con la ACP, el permiso de construcción fue solicitado formalmente el 25 de agosto de 2025. Sin embargo, a la fecha no han recibido una respuesta oficial por parte del municipio. La entidad indicó además que no ha logrado reunirse directamente con la alcaldesa para abordar el tema, lo que ha prolongado la incertidumbre y mantiene el proyecto completamente estancado.
A este escenario se suma la controversia por un cobro municipal que la alcaldía estaría exigiendo como condición para otorgar la autorización. Según la ACP, el municipio solicita más de 17 mil dólares en concepto de impuestos, licencia de construcción y otros servicios. La Autoridad del Canal sostiene que dichos cobros carecen de sustento legal, ya que la Constitución le reconoce exenciones fiscales.
El desacuerdo mantiene frenada una obra que la ACP considera estratégica para garantizar la seguridad y la continuidad de sus operaciones, mientras el Consejo Municipal continúa a la espera de una explicación formal por parte de la alcaldesa.
MONUMENTO
Este episodio se suma a otros conflictos recientes que han rodeado la gestión de Peñalba. El pasado 27 de noviembre, la alcaldesa ordenó la demolición del monumento chino ubicado en el Mirador de Las Américas. La Asociación China de Panamá denunció entonces que llevaba más de un año solicitando una reunión con la alcaldesa para restaurar la estructura, sin obtener respuesta.
Esteban Cheung, vocero de la asociación, afirmó que tras el incidente tampoco lograron comunicación con la autoridad municipal. “La señora alcaldesa, Stefany Peñalba, es fiel a su estilo, y su estilo es no comunicarse”, declaró. Añadió que “es sumamente extraño que, siendo alcaldesa, su manejo sea evadir y guardar silencio”, una conducta que, según dijo, ha dificultado esclarecer las razones detrás de la demolición.



