En el distrito de Barú, provincia de Chiriquí, la preocupación crece entre los productores de plátano. El contrabando de este producto, presuntamente originado en Costa Rica, está afectando gravemente sus actividades, desde la cosecha hasta la comercialización en los mercados de provincias centrales y la ciudad de Panamá.
Luis Quintero, productor de la región, alzó la voz: “Esto no solo perjudica a los agricultores, también a los transportistas que llevan la producción a los mercados nacionales”. Según los productores, la frontera en Bocas del Toro se ha convertido en un punto crítico, donde el contrabando se ha intensificado, desplazando su producto en los principales mercados del país.
A pesar de las lluvias recientes, que han causado algunos daños, los agricultores coinciden en que el impacto del contrabando es mucho más devastador. Por ello, piden a las autoridades reforzar los controles fronterizos para proteger la producción local y evitar que este comercio ilícito siga afectando sus ingresos.



