La Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la Información (ANTAI) informó que ha sancionado a once servidores públicos de distintas entidades del Estado luego de que, tras investigaciones realizadas, se comprobaran faltas al Código de Ética de los Servidores Públicos, principalmente por nepotismo, incumplimiento de requisitos académicos y violaciones al horario laboral.
Según informó la entidad, uno de los expedientes más relevantes se originó a partir de una denuncia anónima por presunto nepotismo en la Lotería Nacional de Beneficencia. La investigación determinó que la jefa y la subjefa de Recursos Humanos mantenían a sus hijas nombradas dentro de la institución. Aunque las hijas renunciaron a sus cargos, la ANTAI recomendó la destitución de ambas funcionarias. Sin embargo, tras la presentación de recursos de reconsideración y la posterior renuncia de las involucradas, el proceso concluyó con la sustracción de materia.
En otro caso, también iniciado por una denuncia anónima, la ANTAI investigó a la alcaldesa del distrito de Remedios, en la provincia de Chiriquí, por la presunta existencia de un vínculo de parentesco con una persona nombrada en el municipio, específicamente su nuera. La investigación confirmó que la funcionaria formaba parte de la estructura organizacional municipal, por lo que se recomendó la destitución de la alcaldesa y se le impuso una sanción equivalente al 50% de su salario mensual.
La entidad también atendió una denuncia contra dos servidores públicos de la Universidad de Panamá por presuntos actos de nepotismo. Tras el análisis del caso, se determinó que ambos incurrieron en conductas contrarias al Código de Ética, motivo por el cual fueron sancionados conforme a la normativa vigente.
Adicionalmente, se investigaron denuncias contra tres servidores públicos de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), quienes no contaban con los títulos académicos exigidos para los cargos que desempeñaban. Aunque alegaron experiencia laboral, la ANTAI confirmó la falta de la titulación requerida y aplicó las sanciones correspondientes.
Finalmente, se resolvieron dos expedientes adicionales relacionados con el incumplimiento del horario laboral: uno contra una funcionaria del Ministerio de Educación y otro contra un funcionario de la Universidad de Panamá. En ambos casos, las investigaciones comprobaron la falta, lo que derivó en sanciones administrativas.
La ANTAI reiteró que continuará atendiendo denuncias ciudadanas y reforzando la fiscalización para garantizar el cumplimiento de los principios éticos en la administración pública.



