A sus 80 años, Nina Vargas recuerda una época en la que para muchas mujeres estudiar no era una opción. Criada en una comunidad rural de la provincia de Los Santos, tuvo que enfrentar obstáculos desde joven para cumplir su sueño de convertirse en maestra.
Hoy, mientras el mundo conmemora el Día Internacional de la Mujer, su historia refleja la lucha, la perseverancia y los cambios que ha visto en el papel femenino a lo largo de las décadas.
Nina inició sus estudios en una pequeña escuela multigrado en el campo. Con el paso del tiempo, la vida la llevaría nuevamente a un aula similar, pero esta vez como educadora.
Nina Vargas, maestra jubilada.
Las mujeres asumimos muchos roles y, lejos de limitarnos, nos fortalecemos".
El camino para llegar allí no fue sencillo. En su familia existía una difícil creencia. “Mi papá no quería que yo estudiara, sino que estudiaran mis hermanos”, recuerda.
Sin embargo, el apoyo de una de sus maestras fue clave para convencer a su padre y permitirle continuar su formación. Los primeros años como docente estuvieron marcados por retos y sacrificios, trabajando en zonas de difícil acceso. A pesar de ello, nunca dejó de superarse.
Pero más allá de su carrera, Nina también ha sido testigo de una transformación en la sociedad. “Poco a poco fuimos viendo cómo las mujeres íbamos ocupando espacios donde antes solo estaban los hombres”, señala. Con admiración observa cómo hoy las mujeres destacan en profesiones que antes parecían impensables. “Ahora vemos mujeres pilotos y en trabajos que antes eran solo de hombres”.
Para ella, la fortaleza femenina también se refleja en el hogar. “Las mujeres somos muy tenaces y somos todo en uno; mamás, compañeras, amigas, y hasta psicólogas”, comenta.
En este Día Internacional de la Mujer, Nina deja un mensaje claro para las nuevas generaciones: "Por duro que sea el camino, hay que enfrentarlo y hacerlo lo mejor posible”.
Datos
Nombre: Nina Vargas
Edad: 80 años
Profesión: Maestra


