La agresión física sufrida por el diputado Betserai Richards, de la bancada Seguimos, a manos de su colega perredista Jairo “Bolota” Salazar, quedó sin sanción. El Pleno de la Corte Suprema de Justicia decidió archivar la denuncia presentada por Richards, cerrando así un caso que generó polémica dentro y fuera del hemiciclo.
El origen de la denuncia se remonta al 21 de julio, cuando en medio de una acalorada discusión en el Salón Thelma King de la Asamblea Nacional, Salazar atacó a Richards frente a otros diputados. Según el relato de la víctima, la agresión fue inesperada y lo dejó con lesiones en el rostro, lo que obligó a que recibiera atención médica en un centro hospitalario.
Richards formalizó la denuncia asegurando que su colega había traspasado todos los límites del debate político con un acto de violencia inaceptable. Sin embargo, el máximo tribunal determinó que el expediente debía ser archivado, lo que en la práctica significa que no habrá consecuencias legales para Salazar.



