La Asamblea Nacional aprobó en tercer debate el proyecto de ley 226, que modifica y adiciona artículos a la Ley 6 de 1987 y amplía los beneficios dirigidos a jubilados, pensionados y personas de la tercera edad.
La iniciativa recibió 47 votos a favor y busca actualizar el esquema de descuentos vigente para esta población, cuyos ingresos, en muchos casos, resultan insuficientes para cubrir el costo de la canasta básica y otros gastos esenciales.
Entre los beneficios contemplados se encuentran descuentos en medicamentos, consultas médicas, cirugías, tratamientos, hospitales, clínicas, laboratorios privados y centros de imagenología. La propuesta también incluye productos y servicios relacionados con la movilidad y asistencia de los adultos mayores, como aparatos de ortopedia, bastones, sillas de ruedas, muletas y caminadoras.
El proyecto amplía además los beneficios a restaurantes, actividades recreativas, transporte, servicios de cable e internet, tarjetas de crédito y débito, pólizas de seguro, consumo de agua, servicios de aseo, préstamos hipotecarios y pasajes aéreos, entre otros.
Durante la aprobación de la iniciativa estuvieron presentes Alfredo Oranges, uno de los coautores e impulsores de la Ley 6 de 1987; Guillermo Cortés, representante del Movimiento Mundo de Jubilados y Pensionados; y Héctor Ávila, del Movimiento Fecha, quienes expresaron su satisfacción por el respaldo obtenido en el Legislativo.
Los impulsores de la propuesta sostienen que la ampliación de los descuentos constituye una medida de carácter social destinada a brindar un alivio económico a los adultos mayores, tanto panameños como extranjeros residentes en el país.
Durante la discusión, los diputados señalaron que la iniciativa no responde a una política de aumento de beneficios por sí misma, sino a una política social y reivindicativa orientada a mejorar las condiciones económicas de las personas mayores.
El proyecto establece que los beneficios otorgados mediante estos descuentos serán reconocidos como deducciones del Impuesto sobre la Renta para los establecimientos y entidades que los apliquen.
La iniciativa también se fundamenta en compromisos internacionales asumidos por Panamá en materia de envejecimiento. Entre sus antecedentes se menciona el Plan de Acción Internacional de Viena sobre el Envejecimiento de 1982, que promovió la adopción de políticas públicas destinadas a fortalecer la seguridad económica y social de las personas mayores.



