La Comisión de Comercio y Asuntos Económicos de la Asamblea Nacional aprobó en primer debate el proyecto de ley 443, que establece que toda la gasolina que se comercialice en Panamá deberá contener un 10% de bioetanol anhidro, un aditivo de origen vegetal utilizado como oxigenante.
La propuesta recibió el respaldo de cinco de los nueve diputados que integran la comisión, lo que permitió su avance en el proceso legislativo, pese a los cuestionamientos de algunos sectores políticos.
Durante la discusión, los diputados Jhonathan Vega y Alexandra Brenes, de la bancada Vamos, intentaron introducir modificaciones para eliminar el carácter obligatorio de la medida y garantizar protección a los consumidores ante posibles efectos negativos del uso del bioetanol. Sin embargo, estas propuestas no prosperaron, prevaleciendo el texto impulsado por el Ejecutivo.
El proyecto fue presentado en octubre de 2025 por el ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orrillac, aunque no participó en las reuniones de análisis. En su lugar, acudieron representantes del Ministerio de Desarrollo Agropecuario y de la Secretaría Nacional de Energía. En la sesión de aprobación estuvo presente el asesor presidencial Jorge Ricardo Fábrega.
Las críticas no se hicieron esperar. El diputado Vega, quien votó en contra, advirtió que la medida podría encarecer el combustible entre un 3% y 4%, debido a que el etanol reduce el rendimiento de la gasolina.
“Se está creando un mercado obligatorio que termina siendo un negocio para pocos. Al final, quien paga es la población”, sostuvo el diputado, al alertar que cualquier aumento en el costo del combustible impactaría directamente en la canasta básica y en el precio de otros bienes y servicios.
El proyecto ahora deberá pasar a segundo debate en el pleno de la Asamblea, donde se anticipa un nuevo choque entre quienes defienden la diversificación energética y quienes advierten sobre sus efectos en el bolsillo de los panameños.


