A pesar de las advertencias sobre su posible inconstitucionalidad, el pleno de la Asamblea Nacional retomó este lunes la discusión del proyecto de ley 443, que establece la obligación de mezclar un 10% de bioetanol anhidro en toda la gasolina comercializada en Panamá.
La propuesta, impulsada por el gobierno del presidente José Raúl Mulino, logró avanzar en su trámite legislativo luego de que la mayoría de los diputados rechazara dos informes de minoría que cuestionaban su viabilidad legal. Estos documentos fueron presentados por los diputados Ernesto Cedeño, de la bancada Seguimos, y Alexandra Brenes, del movimiento Vamos.
Fue el diputado Luis Eduardo Camacho, de Realizando Metas, quien propuso ante el pleno desestimar dichos informes y continuar con la discusión del proyecto, lo que finalmente permitió que la iniciativa pasara a la fase de sustentación en segundo debate. En esta etapa, los diputados cuentan con un periodo de hasta 30 minutos para exponer sus argumentos a favor o en contra.
Desde la oposición, la diputada Alexandra Brenes advirtió en redes sociales que la medida podría impactar directamente en el derecho de los consumidores a elegir el tipo de combustible que utilizan.
El proyecto de ley 443 fue presentado en octubre de 2025 por el ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orrillac, y desde entonces ha generado posiciones encontradas entre distintos sectores.


