En medio de la práctica común de muchos hogares de guardar medicamentos “por si acaso”, el Ministerio de Salud (Minsa) lanzó una advertencia clara: los fármacos vencidos pierden eficacia y, en algunos casos, pueden representar un riesgo para la salud. Para facilitar su retiro seguro, el organismo prepara un plan piloto que colocará contenedores en farmacias seleccionadas donde la gente podrá dejar los productos caducados.
Uriel Pérez, director nacional de Farmacia y Drogas, explicó que la decisión busca evitar dos problemas: el consumo accidental de medicinas ineficaces y la eliminación inadecuada que daña el ambiente. “Algunos medicamentos cambian químicamente con el tiempo, pierden potencia y no cumplen su función; además, tirarlos al inodoro puede afectar ríos y vida marina”, dijo Pérez.
Como solución temporal, el Minsa propone una forma segura de desechar medicinas en casa: mezclar las pastillas con una sustancia indeseable (café usado, tierra o arena para gatos), colocar la mezcla en un envase que cierre bien (bolsa con cierre hermético o lata vacía), borrar los datos personales del empaque y depositarlo en la basura común. Esta técnica, basada en recomendaciones internacionales, busca que nadie las recupere por error y preservar la privacidad de quien las usó.
El plan piloto —fruto de conversaciones con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Colegio Nacional de Farmacéuticos— servirá primero para medir cuántos y qué tipos de medicamentos se desechan. Con esos datos, el Minsa espera diseñar una política nacional y firmar contratos con empresas especializadas en eliminación segura de fármacos.
El llamado es simple: revisar siempre la fecha de vencimiento antes de tomar un medicamento y evitar guardar fármacos caducados “por si acaso”. Dejar las medicinas vencidas en casa no solo reduce la efectividad del tratamiento, también puede poner en riesgo a niños, mascotas y al medio ambiente.


