Con el objetivo de mejorar la atención que reciben los asegurados, la Caja de Seguro Social (CSS) entra en la etapa más exigente tras las reformas aprobadas en 2025. Así lo explicó su director general, Dino Mon, quien subrayó que el verdadero examen de la institución no está en los cambios legales, sino en los resultados que la población empiece a percibir en los servicios de salud.
Atención médica y personal especializado
Uno de los principales desafíos sigue siendo el déficit de médicos especialistas. Aunque se han realizado convocatorias, la respuesta ha sido limitada. Para evitar que centros de salud queden sin personal esencial, la CSS evalúa apoyos desde el sector privado y la incorporación de especialistas extranjeros en número reducido, mientras refuerza la formación local en coordinación con las universidades para garantizar la permanencia del talento en el sistema público.
Otro frente crítico es el abastecimiento de medicamentos, con la meta de alcanzar el 100 % de suministro el próximo mes. A la par, se trabaja para reducir el tiempo de espera para las citas con especialistas a unos 15 días, objetivo directamente vinculado a resolver la escasez de personal médico. En este proceso, la institución también impulsa la telemedicina como apoyo a la atención especializada, incorporando colaboración internacional y programas de fortalecimiento médico.
Finanzas, control y transparencia
En el plano financiero, Mon aseguró que la CSS no está en números rojos. En 2025 se registró un leve aumento de cotizantes y, junto al aporte estatal de 966 millones de dólares, se cerró el período con flujo de caja positivo, aunque el balance de pérdidas y ganancias continuará en negativo por algunos años. La estrategia actual es contener gastos e invertir solo en lo estrictamente necesario.
Otro foco es la deuda por cuotas no pagadas, que supera los 200 millones de dólares, aunque ya se ha reducido en un 7 %. La administración busca frenar su crecimiento y revisar prácticas como la cotización parcial y el pago de salarios en especie.
En paralelo, se refuerzan los controles de transparencia, con investigaciones internas y separación de funcionarios involucrados en irregularidades. En este proceso, la plataforma Mi Caja Digital se consolida como una herramienta clave, aunque cerca de 700 mil personas aún no están registradas.
Finalmente, sobre la propuesta de integración entre la CSS y el Minsa, Mon explicó que el objetivo es sumar esfuerzos para mejorar la atención, sin una unificación presupuestaria inmediata y bajo un esquema ordenado y transparente.


