El Banco de Alimentos de Panamá impulsa con fuerza una iniciativa legislativa que busca reducir el desperdicio de alimentos mediante un proyecto de ley aprobado en primer debate en la Asamblea Nacional. Esta ley permitirá que productos próximos a vencer, pero aún aptos para el consumo, sean donados a organizaciones benéficas en lugar de ser destruidos, beneficiando a miles de familias vulnerables.
Fernando Motta, presidente del Banco de Alimentos, resaltó que en diez años la institución ha rescatado más de 20 millones de kilos de comida, lo que equivale a 60 millones de platos de comida distribuidos a personas en situación de hambre. Sin embargo, en Panamá se desechan cerca de 350 toneladas de alimentos todos los días, un problema que además de agravar la inseguridad alimentaria, genera un impacto ambiental por las emisiones de gases de efecto invernadero.

El proyecto contempla la elaboración, junto al Ministerio de Salud, de una tabla de vida útil para determinar qué productos pueden ser aprovechados después de su fecha de consumo preferente. Además, busca incentivar a las empresas a donar alimentos, crear una red para gestionar el desperdicio entre supermercados y distribuidores, establecer incentivos fiscales y sanciones para quienes desechen comida.
El Banco de Alimentos trabaja con más de 500 organizaciones afiliadas, como comedores y asilos, para distribuir productos y está iniciando proyectos como “Reagro”, que recupera alimentos directamente de agricultores. Esta iniciativa tiene como objetivo transformar el manejo de los alimentos y recuperar valores de solidaridad en la sociedad panameña.


