El Banco Nacional de Panamá solicitó al presidente de la República que vete el proyecto de ley 388, recientemente aprobado en tercer debate en la Asamblea Nacional, que establece disposiciones sobre la prescripción de deudas en bancos y entidades financieras.
La solicitud fue confirmada este martes por el gerente general de la entidad bancaria estatal, Javier Carrizo Esquivel, quien indicó que ya se envió una nota formal al mandatario para pedir que la norma no sea sancionada.
“Vamos a pedir su veto”, manifestó Carrizo al referirse a la iniciativa legislativa, la cual —según el banco— presenta inconsistencias legales y podría generar efectos negativos en el sistema financiero.
De acuerdo con el funcionario, la institución considera que el proyecto es “inexequible e inconveniente”, ya que, a su juicio, entra en conflicto con varios principios jurídicos establecidos en la Constitución, el Código de Comercio y otras normas vigentes.
“Riñe en diferentes partes con nuestra Constitución, con el Código de Comercio y con otras disposiciones que no le dan la potestad que pide esta ley”, explicó.
Carrizo también advirtió que la medida podría afectar directamente los recursos de los depositantes, al facilitar la caducidad de ciertas obligaciones crediticias.
El gerente del Banco Nacional recordó que el dinero que los bancos prestan no pertenece exclusivamente a las entidades financieras, sino en gran parte a los ahorros de los clientes.
“Cuando hablan de un banco, de cada dólar que se presta, 90 centavos son de los depositantes y 10 centavos son de la banca. Entonces están jugando con la plata de los depositantes. No podemos ser tan alegres con la caducidad de estos préstamos”, afirmó.


