Casi seis años después, el dolor no se apaga y la espera tampoco. La muerte de un bebé de apenas tres meses en el distrito de Barú, Chiriquí sigue sin una resolución judicial definitiva, mientras sus padres mantienen firme un reclamo que va más allá del tiempo transcurrido.
El proceso sigue en pausa
El caso, relacionado con una presunta negligencia médica ocurrida en el Hospital Dionisio Arrocha, se mantiene activo dentro del sistema judicial. El abogado querellante, Franklin González, explicó que el expediente se encuentra en fase intermedia, con cuatro médicos imputados.
Según detalló, la audiencia intermedia está programada para el próximo 3 de marzo, paso que permitiría definir si el proceso avanza finalmente a una audiencia de juicio, algo que la familia ha esperado por años.
La historia detrás del expediente
El padre del menor, Javier Lezcano, relató a través de TVN, que su hijo, nacido el 10 de diciembre de 2019, era un bebé sano. Acudieron a una cita médica tras presentar un resfriado leve, primero en un policentro y luego en el hospital, debido a la falta de insumos en el centro de salud.
De acuerdo con su testimonio, el niño fue llevado al hospital los días 10, 16 y 19 de marzo de 2020, sin que su condición mejorara. Durante ese periodo, asegura que recibió medicamentos y mascarillas, pero no una atención que permitiera un manejo oportuno del caso. “El día 19 es cuando empieza la verdadera odisea”, señaló, al recordar que el traslado a un centro con mayor capacidad médica no se realizó a tiempo, pese a las insistencias.
“Se reían en mi cara y en la cara de mi esposa, y decían que el niño estaba bien, que todo iba a marchar bien, sin embargo, no fue así”, lamentó.
Lezcano también indicó que el caso fue evaluado por una comisión médica en Panamá, la cual emitió observaciones que —según afirmó— coinciden con parte de las irregularidades denunciadas por la familia.



