El abogado Mario Arosemena lanzó una alerta sobre una nueva ola de posibles estafas en plataformas digitales que copian el formato de los juegos de la Lotería Nacional de Beneficencia. Explicó que muchas personas compran “billetes” o participan en rifas en línea sin tener garantías reales de que podrán cobrar premios si ganan.
Arosemena señaló que el uso de juegos clandestinos y billetes sin respaldo legal se ha disparado desde 2017 y se aceleró aún más durante la pandemia de COVID‑19, cuando las compras electrónicas se volvieron una costumbre. “Cuando llega la pandemia, para el 2020 las ventas fueron de 220 millones de dólares, y entró la tecnología y los dispositivos electrónicos. Las personas vieron más fácil comprar por medios electrónicos”, aseguró.
Según el jurista, el modelo de estas plataformas suele presentar dinámicas muy parecidas a las de la Lotería Nacional, lo que atrae al público con la sensación de que está jugando en algo “oficial”. Sin embargo, advirtió que ahí está el problema: “No existe la misma garantía institucional. Quién garantiza que le van a pagar los premios, no es como la Lotería Nacional que sí lo garantiza”.
El especialista advirtió que muchas de estas plataformas operan sin control estatal adecuado y que el delito de estafa puede alcanzar hasta cuatro años de prisión. Además, indicó que ese tipo de delito podría agravarse si se usa la imagen de una institución del Estado dedicada a la beneficencia, como la propia Lotería Nacional.
Con el auge de las redes sociales y las compras en línea, estas plataformas se han multiplicado y funcionan como sistemas de juego no regulados, donde los usuarios corren el riesgo de perder dinero sin posibilidad de reclamar.



