Luego del incendio estructural registrado en Río Abajo, el Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá salió al paso de los cuestionamientos ciudadanos para explicar cómo actuaron durante la emergencia.
A través de un pronunciamiento oficial, la entidad dejó claro que su misión principal en este tipo de situaciones es la protección de la vida humana, seguida del control y extinción del fuego para evitar que se propague a viviendas cercanas.
Los bomberos detallaron que sus labores operativas se enfocan en contener las llamas, evaluar riesgos y ejecutar maniobras de extinción, búsqueda y rescate, especialmente en escenarios donde el fuego puede expandirse con rapidez y generar mayores daños.
Además, aclararon un punto clave que ha generado confusión: no les corresponde la custodia o vigilancia de las estructuras una vez culminan las labores de emergencia. Esa responsabilidad recae en otras entidades, según los protocolos establecidos.
La institución también advirtió sobre el riesgo de que se reactiven focos de incendio si las áreas afectadas no se mantienen bajo control, sobre todo cuando personas ajenas ingresan a los sitios siniestrados sin autorización.
En cuanto a los daños materiales, explicaron que estos pueden ocurrir como parte de las acciones necesarias para sofocar el fuego. “Ninguna propiedad está por encima de la vida humana”, reiteraron.
Finalmente, hicieron un llamado a la ciudadanía a respetar los perímetros de seguridad tras este tipo de incidentes y a colaborar con las autoridades para evitar nuevos riesgos.



