El aumento de casos de maltrato animal en Panamá volvió a poner sobre la mesa una discusión que, para muchos defensores de los animales, no puede seguir durmiendo en la Asamblea Nacional: la necesidad de endurecer las sanciones contra quienes agreden a animales domésticos.
La diputada Paulette Thomas impulsa el proyecto de ley 108, una iniciativa que busca modificar la normativa vigente para establecer castigos más severos y dar mayores herramientas legales a las autoridades que atienden este tipo de denuncias.
La propuesta surge en medio de la creciente circulación de videos y reportes en redes sociales, donde se observan agresiones contra animales, muchas de ellas captadas por cámaras de seguridad o teléfonos celulares. Para Thomas, estas imágenes reflejan una realidad que exige respuestas más firmes del Estado.
Según explicó la diputada en TVN Noticias, el proyecto fue presentado en 2024 y aprobado en primer debate el 25 de octubre de 2025. Sin embargo, lamentó que la discusión haya perdido prioridad dentro de la agenda legislativa.
Actualmente, las penas por maltrato animal van de dos a cuatro años de prisión, pero pueden ser reemplazadas por trabajo comunitario o pagos económicos. Con la reforma, las condenas podrían aumentar hasta seis años de cárcel, especialmente cuando el animal muera producto de la agresión.
Thomas sostuvo que el maltrato animal no debe verse solo como un asunto relacionado con mascotas, sino como una señal de alerta sobre conductas violentas que también podrían afectar a personas vulnerables.
El proyecto también busca corregir vacíos legales generados tras la entrada en vigencia de la nueva ley de justicia comunitaria, que dejó por fuera competencias sobre bienestar animal que antes manejaban los jueces de paz. De aprobarse la reforma, los jueces comunitarios recuperarían facultades para sancionar estos casos con mayor efectividad.


