En Bocas del Toro, los técnicos del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) reciben con los brazos abiertos a expertos del CATIE de Costa Rica. Juntos, impulsan la segunda fase del Proyecto Cacao KoLFACI–CATIE, financiado por la Cooperación Coreana para la Alimentación y la Agricultura en América Latina (KoLFACI). El goal: cacao más productivo, de mejor calidad, con genética top y cuidado al ambiente, para que las familias de la zona vendan más y mejor.
Ya en la primera etapa, armaron parcelas demo en Quebrada Pinzón y la Comarca Ngäbe-Buglé, usando semillas mejoradas y técnicas “clima-inteligentes”. Ahí midieron rendimientos por hectárea, probando que se puede cosechar más sin dañar la tierra. Ahora, van por más: optimizar viveros baratos para producir plantitas de élite, modernizar la infraestructura y lanzar investigaciones prácticas que ayuden a los productores a competir en grande.
“Esto es oro para Bocas: familias que viven del cacao tendrán plantas resistentes, cosechas jugosas y ventas seguras”, dice un técnico del MIDA. La alianza con CATIE y Corea asegura que el cacao panameño –ese que endulza nuestro chocolate– crezca fuerte y sostenible. Un futuro próspero para los cacaoteros, con más plata en el bolsillo y menos riesgos del clima.



