Desde las 4:00 a.m., de este martes cerca de 400 mujeres privadas de libertad comenzaron a ser trasladadas del CEFERE al nuevo centro femenino La Esmeralda, en un proceso que busca mejorar sus condiciones dentro del sistema penitenciario.
Para muchas internas, este fue el último amanecer en el antiguo recinto, marcado por condiciones difíciles y limitaciones que impactaban su proceso de resocialización.
El movimiento se desarrolla de forma progresiva y organizada, con el objetivo de mejorar las condiciones en las que se encuentran las internas.
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🔹 Un cambio que va más allá de una mudanza
El traslado no fue un simple cambio de lugar. Según las autoridades, se trata de una apuesta por ofrecer espacios más adecuados y herramientas que permitan a las internas aprender oficios y prepararse para su regreso a la sociedad.
El nuevo centro cuenta con áreas destinadas a la atención integral, incluyendo talleres y programas orientados a la formación y reinserción social, con el objetivo de brindar mejores oportunidades a futuro.
🔹 Supervisión y acompañamiento durante el proceso
Durante la jornada, el director del Sistema Penitenciario estuvo presente, supervisando cada fase del traslado y conversando directamente con las internas sobre lo que encontrarán en su nuevo entorno.
De forma paralela, la ministra Dinoska Montalvo también siguió de cerca el proceso, reiterando que todo fue coordinado para evitar contratiempos y garantizar el bienestar de las reclusas, incluso facilitando el traslado de familiares.
MI DIARIO - Nuevo comienzo: casi 400 mujeres privadas de libertad son trasladadas a La Esmeralda🔹 Jornada ordenada y bajo protocolos
El operativo se desarrolló de manera ordenada, bajo estrictos protocolos de seguridad y sin mayores inconvenientes, según lo informado.
Las autoridades destacaron que este traslado marca un nuevo capítulo dentro del sistema penitenciario femenino, enfocado en condiciones más dignas y un proceso de resocialización más humano y seguro.


