La caída de Nicolás Maduro, arrestado por el Ejército de EE.UU. y ya en oficinas de la DEA en Nueva York, dejó al deporte venezolano en pausa total. Lo primero en caer: la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP) suspende todo en plena postemporada. Juegos del fin de semana cancelados, equipos mandados a casa y Round Robin en el limbo.
Giuseppe Palmisano, presidente de la LVBP, lo dijo claro a Fox Sports: “Primero la seguridad de peloteros y fans. Esperamos, pero no hay fecha fija. ¿Nos alcanza el tiempo para acabar?”. Afecta a Cardenales de Lara, Bravos de Margarita, Navegantes del Magallanes, Águilas del Zulia y Caribes de Anzoátegui. Magallanes ya tuiteó la cancelación. El último jueguito del viernes: Cardenales 6-5 a Caribes y Águilas 4-3 a Magallanes.
El fútbol arranca Liga Futve el 30 de enero con 14 equipos, básquet el 7 de marzo. Internacional: Universidad Central y Deportivo La Guaira directos a grupos de Libertadores; Táchira y Carabobo en preliminares desde fin de enero. Sudamericana con Puerto Cabello, Monagas, Caracas y Metropolitanos. Pero todo en vilo por el despelote político.
Pega fuerte en la región: la Serie del Caribe ya le quitaron la sede a Venezuela (ahora en Jalisco, México) por seguridad. El campeón LVBP iría con Panamá, Puerto Rico y otros, pero ¿cuándo acaba la liga? Podrían meter dobles juegos o recortar días, dicen los técnicos. Venezuela en modo espera: el deporte aguanta la respiración.


