En un paso que podría marcar un antes y un después para los pueblos originarios de Panamá, el Gobierno y las autoridades indígenas han sellado un acuerdo para formar una comisión permanente de trabajo. El objetivo: trazar una hoja de ruta que permita ejecutar más de 25 proyectos de infraestructura vital en salud, educación y gobernanza, actualmente paralizados.
La ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo, y el viceministro de Asuntos Indígenas, Julián Águila, lideraron la reunión con los líderes tradicionales del Consejo de los Pueblos Indígenas de Panamá (CONDIPI), sentando las bases para una colaboración histórica.
Según Águila, esta comisión no es solo simbólica. “Esperamos lograr un documento guía funcional que se presentará en la reunión de CONDIPI del 20 al 22 de enero en Gaigir Gordub, comarca Guna Yala”, señaló.
Obras en pausa, comunidades en espera
El plan incluye obras distribuidas en siete territorios indígenas, cuya finalización podría transformar la calidad de vida de miles de personas. Entre ellas, centros de salud, escuelas y proyectos de gobernanza que buscan cerrar brechas históricas.
Aunque las sesiones de la comisión apenas comienzan este lunes y tendrán un plazo de dos semanas para acordar un plan operativo, las expectativas son altas. No obstante, los críticos advierten sobre el riesgo de que las promesas queden en papel mojado.
La ministra de Gobierno presidió, junto al Viceministerio de Asuntos Indígenas, la instalación de la comisión permanente de trabajo para la ejecución efectiva del Plan de Desarrollo Integral de los Pueblos Indígenas de Panamá. pic.twitter.com/ZMqr2agKqn
— Ministerio de Gobierno de Panamá (@MinGobPma) January 6, 2025



