Un escenario que pudo terminar en tragedia fue frenado a tiempo en la provincia de Chiriquí, luego de que unidades de la Policía Nacional sacaran de circulación a un conductor de bus que manejaba en estado de embriaguez con decenas de pasajeros a bordo.
El caso salió a la luz gracias a una denuncia ciudadana que alertó a las autoridades sobre la conducta del conductor. La información activó un operativo que permitió ubicar el vehículo en plena ruta Changuinola-David.
Al ser detenido, las sospechas se confirmaron. El chofer estaba conduciendo bajo los efectos del alcohol.
La prueba realizada no dejó margen de duda: el conductor marcó 63 miligramos por decilitro de alcohol en sangre, un nivel considerado peligroso para manejar.
En ese momento, el bus transportaba a unas 30 personas, quienes viajaban sin saber que estaban expuestas a un alto riesgo en la carretera.
Tras el procedimiento, el conductor fue sancionado y el vehículo fue retirado de circulación en grúa.
Aunque no se reportaron heridos, las autoridades indicaron que el riesgo era real y que la situación pudo haber terminado en un accidente grave.
El caso vuelve a poner sobre la mesa una advertencia reiterada por las autoridades: manejar bajo los efectos del alcohol sigue siendo una de las principales amenazas en las vías.
Además, destacaron que la denuncia ciudadana fue determinante para evitar una posible tragedia.

