El silencio pesó más que las palabras este jueves en Herrera.
Entre uniformes formados, lágrimas contenidas y un profundo respeto, se dió el último adiós al sargento segundo post mortem Albis Espinoza, quien perdió la vida en cumplimiento del deber durante un operativo en El Chorrillo.
Su cuerpo llegó la noche anterior a su tierra natal, donde fue recibido con dolor y orgullo por sus seres queridos.
En La Arena de Chitré, su hogar se convirtió en el primer punto de encuentro para despedir a un hombre que llevó el uniforme con compromiso y amor por Panamá.

Desde temprano, la sede de la Zona de Policía de Herrera acogió una ceremonia solemne.
El sonido de trompetas y el ambiente cargado de emociones marcaron un homenaje que dejó claro el impacto de su partida.

El ministro de Seguridad Pública, Frank Ábrego, acompañó a la familia en este difícil momento y resaltó el sacrificio que implica la labor policial. Junto a él estuvo el director de la Policía Nacional, Jaime Fernández.
Uno de los momentos más emotivos llegó con una décima cantada en su honor, recordando su gusto particular por la música, un detalle que arrancó lágrimas entre los presentes.
El sepelio se realizó en el cementerio de La Arena, donde el féretro, cubierto con la bandera nacional, fue despedido entre aplausos y un profundo sentimiento de pérdida.




