Los consumidores de La Chorrera están sintiendo en carne propia el aumento en el precio de algunas frutas de consumo diario. En el mercado de abastos de la ciudad, vendedores reportan que el melón y la naranja son los productos más afectados, lo que ha repercutido directamente en el volumen de ventas.
De acuerdo con los comerciantes, el melón, que se ofrecía en 25 centavos la libra, hoy oscila entre 35 y 40 centavos por libra, un incremento de hasta un 60% en pocas semanas. Por su parte, el saco de naranjas, que antes se comercializaba en al menos 12 dólares, ahora se vende entre 18 y 20 dólares, un alza de alrededor de un 50% en poco tiempo.
Por qué suben y cómo afecta al bolsillo
Los vendedores atribuyen el aumento principalmente a los mayores costos de transporte, ligados al precio del combustible, lo que encarece la cadena de distribución desde los productores hasta los puntos de venta. A pesar de que es época de altas temperaturas y comienzo de año escolar –cuando suele haber buena demanda de melón, sandía, piña, papaya y manzana para meriendas–, las ventas han bajado en comparación con temporadas anteriores.
Según varios comerciantes, el margen de ganancia se ha reducido, obligándolos a buscar un equilibrio entre mantener precios competitivos y evitar pérdidas. “El cliente compra menos o solo lo indispensable”, explicó un vendedor, mientras señalaba que los consumidores priorizan ahora productos básicos y frutas esenciales, con menos margen para el gasto extra.
Pese al escenario, muchos vendedores trabajan en estrategias de descuentos por volumen, paquetes para meriendas escolares y rotación rápida de la mercancía para mantener vivos sus negocios sin encarecer aún más el bolsillo de las familias de La Chorrera.



