En un operativo sorpresa que puso a temblar a más de uno, agentes del Servicio Nacional de Migración barrieron el Mercado de Mariscos en la Cinta Costera. Con ojos de águila, revisaron a 43 personas en los puestos comerciales, buscando cualquier irregularidad en papeles y permisos.
El resultado no se hizo esperar: cuatro trabajadores recibieron citaciones por no tener permiso de labor legal. Otros cinco terminaron escoltados a oficinas migratorias por problemas graves. Entre ellos, dos con carnés caducados, dos que se quedaron más tiempo del permitido en el país y uno que intentó escabullirse de un control policial.
Estos controles, que se repiten con frecuencia en zonas concurridas como esta, buscan mantener el orden y que todos jueguen limpio con las reglas migratorias y laborales. Así, el Mercado de Mariscos sigue siendo un punto clave de la ciudad, pero ahora con mayor vigilancia para evitar abusos.



