Dos fallas eléctricas registradas en menos de una semana en la Línea 1 del Metro de Panamá encendieron las alertas entre los usuarios. Los incidentes, ocurridos el 23 y el 29 de octubre, provocaron interrupciones y retrasos en el servicio, obligando a los pasajeros a buscar alternativas de transporte.
Ante las inquietudes, Mi Diario consultó a la institución sobre las causas de ambos episodios y las medidas para evitar nuevas afectaciones.
Una de las revelaciones más importantes es que, durante la evaluación de la avería del 23 de octubre, los técnicos encontraron indicios de corrosión y desgaste en un terminal de aluminio del sistema de soportes de la catenaria, estructura encargada de suministrar energía eléctrica a los trenes.
Según explicó el Metro, este componente se desprendió y ocasionó la primera incidencia. Como respuesta, se realizarán inspecciones adicionales en los puntos de anclaje para determinar si otros soportes necesitan ser reemplazados.
Sin embargo, la segunda falla tuvo una causa diferente. El 29 de octubre se activó una señal de protección que impidió suministrar energía eléctrica a un tramo de la catenaria. Aunque los equipos técnicos lograron restablecer el suministro, la institución confirmó que todavía investiga qué provocó esta activación.
El Metro aseguró que ambos episodios son independientes: uno estuvo relacionado con un componente mecánico y el otro con una señal del sistema de control eléctrico.
¿Se está dando mantenimiento?
La institución indicó que el sistema de alimentación eléctrica cuenta con inspecciones periódicas y labores preventivas. Las tareas de limpieza y verificación de perfiles y soportes en las estaciones se realizan cada dos meses.
Como referencia, informó que en la estación San Miguelito la última intervención de este tipo se efectuó el 29 de septiembre de 2026.
No obstante, no precisó cuándo se realizó el último mantenimiento preventivo integral ni confirmó si existían señales de irregularidades antes de las fallas.
Actualmente, desarrolla evaluaciones técnicas junto con personal especializado de sus contratistas para revisar los componentes involucrados y determinar las acciones correctivas.
La entidad reconoció que no puede descartar por completo nuevas incidencias técnicas, aunque aseguró que mantiene programas de mantenimiento preventivo y predictivo.
Mientras tanto, los usuarios siguen expuestos a las consecuencias de estas interrupciones: retrasos laborales, estaciones congestionadas y gastos adicionales al tener que recurrir a autobuses y taxis.
El Metro ofreció disculpas por las molestias y señaló que trabaja para recuperar el servicio comercial lo antes posible, siempre que las condiciones técnicas y de seguridad lo permitan.
CAJA DE DATOS | LAS FECHAS CLAVE
23 DE OCTUBRE: Se desprendió un terminal de aluminio con indicios de corrosión y desgaste.
29 DE OCTUBRE: Una señal de protección interrumpió el suministro eléctrico en un tramo de la Línea 1.
29 DE SEPTIEMBRE: Última limpieza y verificación de soportes reportada en San Miguelito.
31 DE OCTUBRE: El sismo de magnitud 5.9 activó protocolos de seguridad y suspensión temporal del servicio.
FRASE:
“Se encontraron indicios de corrosión y desgaste en un componente del sistema de soportes de la catenaria”.

