La crisis del agua que vive Panamá, históricamente concentrada en zonas rurales, periferias urbanas o sectores altos con problemas crónicos de presión, ya está alcanzando comunidades que durante décadas no padecían interrupciones frecuentes del servicio.
Este es el caso de los residentes de Santa María, ubicada en la vía Ricardo J. Alfaro, en el corregimiento de Betania, quienes desde hace tres meses enfrentan problemas, con largas horas sin el servicio de agua y un suministro nocturno, una señal de que la crisis se ha extendido a varias comunidades.
A esta queja se suman las ya existentes en comunidades como Villa Cáceres (edificios Tuira y Chucunaque), Villa de las Fuentes 1 y 2, El Dorado, Dos Mares, La Gloria, El Avance 1 y 2, y Miraflores, entre otras.
Melisa, residente de Villa Cáceres, relató que en su edificio, Tuira, llevan varios meses con cortes diarios. “El agua se va a las 8:00 de la mañana y no regresa hasta las 12:00 de la noche”, explicó. Añadió que en el edificio Chucunaque la situación sería aún más grave, ya que —según dijo— desde hace años solo reciben agua durante la madrugada.
‘Nunca habíamos vivido esto’
En Santa María está Dalia Yvonne Briggs, una residente con más de 50 años de vivir en esta comunidad que ahora atraviesa problemas similares desde hace aproximadamente tres meses.
“Ayer el agua vino a las 12:00 de la noche. Uno no duerme porque tiene que quedarse llenando tanques, fregando y limpiando para que, cuando uno se levante de nuevo, no falte agua”, expresó.
Briggs aseguró que tiene décadas viviendo en el sector y que nunca habían enfrentado una situación semejante. Según su testimonio, varios edificios, viviendas cercanas e incluso centros educativos de la zona también estarían afectados.
Precisamente, la comunidad, ante la necesidad de agua, protestó en la vía Ricardo J. Alfaro (Tumba Muerto) este lunes 27 de abril, exigiendo respuestas. Aunque personalmente no está de acuerdo con los cierres de calles, Viorlis asegura que la comunidad se vio obligada a protestar porque siente que es la única forma de ser escuchada por las autoridades.
Ante el cierre, el gerente metropolitano del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan), Isaac González y Jorge Montenegro, funcionario de la entidad, se apersonaron al lugar para dar respuestas. Sin embargo, los moradores aseguraron que no llevaron soluciones reales, sino “ideas” y paliativos temporales.
Según Viorlis, el Idaan planteó quitarle agua a otros sectores para abastecer a Santa María, lo que interpretan como una simple redistribución del problema.
Un problema más complejo
La situación en Betania refleja un problema más amplio que enfrenta el país en materia de agua potable. No solo es Betania: es toda la ciudad capital, el distrito de San Miguelito y las comunidades de Panamá norte y Panamá este, que se abastecen de la planta potabilizadora de Chilibre, sus tanques de almacenamiento y sus líneas de distribución.
El representante de Betania, Humberto Echeverría, manifestó que el Idaan no está ofreciendo soluciones reales ante la crisis de agua que afecta a múltiples comunidades del corregimiento.
A criterio de Echeverría, el problema del agua se agravó este año, pese a que residentes con décadas viviendo en el área no habían sufrido estas fallas antes. Atribuye la crisis al deterioro de la planta potabilizadora de Chilibre, donde equipos de más de 50 años están obsoletos y varias estructuras no funcionan, reduciendo la producción.
También denunció pérdidas masivas de agua por fugas y conexiones ilegales, estimadas entre el 35% y el 50% del total producido. Además, sospecha que se está desviando agua hacia el anillo hidráulico del Este, lo que estaría afectando sectores de Betania.



