La Caja de Seguro Social (CSS) puso sobre la mesa su hoja de ruta en el Café La Prensa, reconociendo que la paciencia de los asegurados se agota entre filas y medicinas ausentes. La administración, con tono directo, admitió que el déficit no es cualquier cosa. La promesa: resultados tangibles, menos excusas y tecnología al servicio del paciente.
La CSS identificó lo que los asegurados sienten a diario: falta de empatía en la atención, escasez de medicamentos, largas filas y demoras en citas médicas y la incertidumbre sobre las pensiones. “El dólar tiene cien centavos, no se puede gastar más de lo que entra”, advirtió la dirección, dejando claro que se viene tijera en compras y reordenamiento de cuentas.

El plan quinquenal marca cinco ejes: infraestructura y plataformas tecnológicas modernizadas, auditoría de atención en tiempo real, red primaria fortalecida, reducción de tiempos en citas y cirugías, y capacitación del personal. Todo con un presupuesto 2026 que ronda los $8,122 millones, pero que necesitará $286 millones de reservas para cuadrar.
La entidad anunció que ya se han realizado 47,815 procedimientos quirúrgicos en lo que va del año, cerca del 15% de lo programado para 2025. Con jornadas los fines de semana y apoyo del sector privado, la meta es reducir drásticamente la mora. Además, se sumaron 55 ambulancias nuevas para reforzar traslados y logística de medicamentos.

Con la plataforma Mi Caja Digital y la herramienta Mi Retiro Seguro, la CSS ya tiene 718 mil personas inscritas. Desde allí los usuarios revisan cuotas, corrigen errores y hasta proyectan cuánto cobrarán al jubilarse. Más de 3,500 denuncias digitales por anomalías ya fueron resueltas en línea, sin filas ni papeleo.
El gran reto sigue siendo la asignación de especialistas. Ortopedia, gastro y reumatología están al tope. El objetivo es bajar la espera de meses por una consulta o un procedimiento.


