La Caja de Seguro Social puso en marcha esta semana nuevas salas de hemodiálisis en el Hospital Dr. Rafael Hernández L., en David (Chiriquí), y en el Instituto de la Salud de los Trabajadores Dr. Francisco Díaz, en Calidonia. Las aperturas buscan descongestionar unidades saturadas y acercar el tratamiento a cientos de personas con enfermedad renal crónica.
En David se inauguró la Sala A, equipada con 12 máquinas y orientada a atender a pacientes con patologías complejas, hospitalizados o quienes ingresan por colocación de catéteres. Esa sala se suma a la Sala B del mismo hospital, que ya atiende a 263 pacientes y opera con equipos modernos en tres turnos diarios, de lunes a domingo. Con la nueva sala, el Hospital Dr. Rafael Hernández amplía su capacidad para cubrir mejor la demanda local.
#Chiriquí | La Caja de Seguro Social fortaleció la atención renal en el occidente del país con la inauguración de una nueva sala de hemodiálisis en el Hospital Dr. Rafael Hernández L., en David.
— CSSPanama (@CSSPanama) June 19, 2026
La denominada Sala A cuenta con 12 máquinas de alta tecnología y beneficiará a 50… pic.twitter.com/kLo4IUVUCC
En Ciudad de Panamá, la nueva sala del Instituto Dr. Francisco Díaz cuenta con 27 máquinas de última tecnología y capacidad para atender aproximadamente 150 pacientes divididos en tres turnos. Además de mejorar la comodidad y seguridad del servicio, la instalación permitirá trasladar a usuarios que antes recibían tratamiento en la unidad Metro 3 del Hospital Santo Tomás hacia una sede propia de la CSS.
El director general de la CSS, Dino Mon Vásquez, recordó que estas aperturas forman parte de un plan nacional que contempla una inversión aproximada de 178 millones de dólares para ampliar, modernizar y equipar la red de hemodiálisis en todo el país. En Chiriquí, la red se complementa con la sala del Hospital Dionisio Arrocha, en Puerto Armuelles, mientras avanza la construcción de una nueva unidad en la Policlínica Dr. Rodrigo Hidalgo.
Con estas acciones la CSS busca reducir listas de espera, mejorar la continuidad de los tratamientos y ofrecer espacios más adecuados para los pacientes que dependen de la diálisis.



