En la comarca Ngäbe Buglé, tres personas –dos hombres y una mujer– acaban de caer con 4 años y 2 meses de cárcel por agarrar por su cuenta a un cacique regional y darle el cepo, un castigo viejo de la zona. Esto pasó el 19 de agosto de 2025 en Emplanada de Chorcha, distrito de Besikó, cuando lo llevaron amarrado a un potrero, lo amenazaron y lo dejaron más de cuatro horas en esa trampa de madera, dejándolo con heridas que le dieron siete días de incapacidad.
El tribunal los sentenció por hacerse justicia por mano propia y privarlo de libertad, dejando claro que ni las costumbres ancestrales justifican violar derechos humanos ni saltarse la ley panameña. Aunque el cepo es tradición en algunas comunidades para resolver pleitos, las autoridades dicen que debe coordinarse con la justicia formal, no actuar a lo loco.
El caso, que salió a la luz por un video viral, prende la discusión sobre dónde termina la justicia ngäbe y empieza la ley del Estado. Hay una cuarta persona con orden de captura pendiente, y la Personería de San Lorenzo, junto a la policía, armó el caso con pruebas sólidas.


