La Policía Nacional salió al paso de las dudas y cuestionamientos sobre el uso de chalecos balísticos con una aclaración oficial en la que detalla su funcionamiento, alcance y limitaciones, en medio de un contexto marcado por recientes hechos violentos.
En el comunicado, la institución explicó que los chalecos utilizados por sus unidades cumplen con los estándares diseñados para proteger principalmente los órganos vitales, lo que ha permitido salvar vidas en situaciones de riesgo.
Como ejemplo, mencionaron un operativo reciente en San Miguelito, donde un agente logró sobrevivir gracias al uso de este equipo de seguridad.
Sin embargo, la entidad fue enfática en un punto clave: ningún chaleco ofrece cobertura total del cuerpo.
Por razones operativas y de movilidad, áreas como el rostro, brazos y piernas quedan expuestas durante las intervenciones policiales.
La aclaración también aborda un caso puntual que generó atención.
Según el informe, un agente que falleció el pasado 12 de abril durante un operativo en El Chorrillo recibió un impacto de bala en una zona no protegida por el chaleco, específicamente en el espacio entre la tetilla y el antebrazo del lado izquierdo.
A raíz de este escenario, la Policía Nacional indicó que mantiene gestiones activas para reforzar el equipamiento del personal en campo.
Estas declaraciones se dan después de que el ministro de Seguridad Pública, Frank Ábrego, anunciara que el Gobierno avanza en la compra de 10 mil chalecos antibalas para reforzar la protección de los agentes en servicio.
Durante la conferencia semanal del presidente de la República, el titular de Seguridad reconoció que parte del equipo actualmente en uso ya ha superado su vida útil y confirmó que se mantienen conversaciones con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para concretar la adquisición este mismo año.
La medida busca responder al aumento de los hechos delictivos y forma parte de una estrategia más amplia para modernizar los recursos de la Fuerza Pública, con el objetivo de fortalecer tanto la seguridad de los uniformados como la de la ciudadanía.



