En una de las audiencias más sensibles del proceso por el caso Odebrecht en Panamá, la defensa del exministro de Vivienda y excandidato presidencial José Domingo Arias, conocido como “Mimito”, apuntó directamente al expresidente Ricardo Martinelli Berrocal como el responsable de negociar con la constructora brasileña Odebrecht los fondos destinados a la campaña del partido Cambio Democrático (CD) en 2014.
Durante su intervención ante la jueza Baloisa Marquínez, el abogado Fernando Morales sostuvo que su cliente es inocente de los cargos imputados y que así lo demuestran las pruebas contenidas en el expediente judicial.
Declaraciones de los publicistas
Morales citó las declaraciones de los estrategas brasileños Mónica Moura y João Santana, quienes aseguraron que Arias no era la persona encargada de manejar los fondos de la campaña de CD en 2014. Ambos publicistas reconocieron ante la justicia que el contrato para esa campaña fue negociado con Martinelli, incluso antes de que Arias fuera oficialmente candidato presidencial.
Según Moura, se diseñó una campaña valorada en 21 millones de dólares, de los cuales el partido debía cubrir 3.5 millones, mientras que el resto sería asumido por Odebrecht. Esa versión fue confirmada por André Rabello, entonces representante de la constructora en Panamá.
En el juicio se ha detallado que para canalizar los pagos se utilizaron sociedades “fachadas” y contratos simulados que justificaban los desembolsos a los publicistas. Parte de esos fondos terminó en la sociedad José Domingo Arias 2014, S.A., creada y controlada por el entonces candidato.
El punto en disputa
La Fiscalía Anticorrupción sostiene que, aunque Arias alegue desconocer el origen ilícito del dinero, las transferencias de Odebrecht fueron dirigidas a sociedades bajo su control, lo que —según la acusación— configura el delito de blanqueo de capitales.
En paralelo, el abogado Gustavo Pereira, defensor de Juan Carlos Rosas O’Donnell y Rosa Mary Molino Paz, argumentó que la acusación contra la firma Rosas & Rosas vulnera el libre ejercicio profesional. Señaló que Odebrecht era cliente del bufete y que sus representados solo prestaron servicios relacionados con el pago de planilla, transacciones que —según dijo— no generaron alertas bancarias por operaciones sospechosas.
Tanto Morales como Pereira solicitaron la absolución de sus defendidos. La fiscalía, por su parte, ya pidió la absolución de Rosa Mary Molino Paz, pero mantiene su solicitud de condena por blanqueo de capitales para Arias, Martinelli y Rosas.



