Una tarde tranquila en el sector de Progreso, distrito de Barú, provincia de Chiriquí, se tiñó de tragedia este sábado cuando un hombre de 65 años perdió la vida tras recibir una fuerte descarga eléctrica mientras realizaba labores agrícolas. La víctima, muy querida en su comunidad, se encontraba recolectando pipas de una palmera cuando ocurrió el accidente que estremeció a los residentes de la zona.
Según relataron testigos, el hombre utilizaba una larga vara de cañaza para alcanzar los cocos desde el suelo. Sin embargo, al extenderla para derribar las pipas, la herramienta hizo contacto accidental con cables de alta tensión que pasaban cerca de la palmera. El impacto eléctrico fue inmediato y fatal. Vecinos que presenciaron la escena corrieron a auxiliarlo y alertaron a las autoridades, pero ya era demasiado tarde.
Minutos después, paramédicos y unidades del Cuerpo de Bomberos de Progreso llegaron al sitio, pero al revisar al agricultor, confirmaron que no presentaba signos vitales. La descarga eléctrica había sido mortal. La escena, cargada de tristeza e impotencia, reunió a vecinos y familiares, quienes no podían creer lo ocurrido.
Unidades del Servicio Nacional de Fronteras acordonaron el área para permitir el trabajo de las autoridades judiciales. Al lugar también llegaron funcionarios del Ministerio Público y peritos de criminalística del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Ellos realizaron la inspección ocular y el levantamiento del cuerpo, mientras los residentes observaban en silencio, visiblemente afectados por la pérdida de un hombre a quien describieron como trabajador, luchador y siempre dispuesto a tender una mano.
Este suceso ha causado una profunda conmoción entre los habitantes de Progreso, que recordaban al agricultor como una persona noble y respetada. “Siempre ayudaba a los demás”, comentaron algunos de sus vecinos con voz entrecortada.
Las autoridades han iniciado una investigación para esclarecer todos los detalles del accidente y determinar si existían condiciones de riesgo en la zona. Este lamentable hecho es también un recordatorio del peligro que representan las líneas eléctricas cuando no se toman las medidas de seguridad adecuadas durante labores agrícolas o domésticas. La comunidad hoy llora la pérdida de uno de los suyos.



