Un panorama alarmante salió a la luz tras una serie de inspecciones realizadas en albergues del país: se han detectado embarazos en niñas de apenas 8 y 9 años, una situación que encendió las alertas dentro de la Asamblea Nacional y en las instituciones encargadas de la protección de la niñez.
La diputada Alexandra Brenes, presidenta de la Comisión de la Mujer, la Niñez, la Juventud y la Familia, reveló que durante visitas a varios centros de atención integral se encontraron menores en estado de embarazo, lo que podría estar relacionado con casos de abuso sexual o negligencia institucional.
“Niñitas teniendo niños, ya sea por negligencia o abuso sexual”, advirtió la diputada al referirse a los hallazgos detectados durante las inspecciones.
Las visitas se realizaron durante ocho días en 23 albergues del país, donde también se detectaron deficiencias estructurales y falta de personal idóneo para atender a los menores bajo protección del Estado. En uno de los centros inspeccionados se encontraron 12 niñas en esta condición, lo que elevó aún más la preocupación sobre la situación dentro de estos espacios.
Según Brenes, muchas de las menores afectadas provienen de áreas rurales y comarcas indígenas. “Hemos encontrado niñas que probablemente no se han terminado de formar y que la gran mayoría proviene de las comarcas”, señaló.
La legisladora informó que se entregará un informe detallado a la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (Senniaf) y al Ministerio de Desarrollo Social (Mides), con los hallazgos y recomendaciones derivadas de las inspecciones. El documento incluirá medidas a corto, mediano y largo plazo para mejorar las condiciones de estos centros y reforzar la protección de los menores.
El caso se produce en medio de una crisis institucional en el sistema de protección infantil. Brenes ya había denunciado el mes pasado presuntos delitos de abuso sexual, maltrato al menor e incumplimiento de deberes de los funcionarios públicos ante el Ministerio Público.
Tras esas denuncias, se ordenó el traslado de 10 jóvenes masculinos mayores de edad y con discapacidad que permanecían en uno de los centros.
El escándalo también provocó cambios en la dirección del Senniaf. El 3 de marzo renunció Ana Fábrega, luego fue designada Otilia Rodríguez Domínguez, quien permaneció menos de 24 horas en el cargo. Posteriormente Andrea Vega asumió de forma temporal hasta que el 6 de marzo fue nombrada Lilibeth Cárdenas como nueva directora de la entidad.



