Durante la novena dedicada a Don Bosco, la iglesia se convirtió en un punto de encuentro cargado de recogimiento y emoción.
Mi Diario conversó en exclusiva con varios feligreses que participaron de la jornada, quienes coincidieron en una razón común: Don Bosco sigue siendo una guía viva en sus caminos.
Entre rezos y cantos, los devotos explicaron que acuden a él porque marcó su juventud, los acompañó en momentos difíciles o porque sienten que fue una mano extendida cuando más lo necesitaban.
Para muchos, su figura representa consejo, protección y esperanza, especialmente en etapas de duda o dificultad.
La misa se desarrolló en un ambiente de profundo respeto. El templo estuvo lleno, con fieles atentos a cada palabra, concentrados en el mensaje y el espíritu del santo.
No fue solo una ceremonia, sino un acto de fe compartida, donde el silencio, las miradas y las oraciones hablaban por sí solas.
Al finalizar, varios asistentes se acercaron con devoción a la reliquia y a las estatuas de Don Bosco.
Algunos rezaron en silencio, otros tocaron la imagen con fe, pidiendo fortaleza, agradeciendo favores recibidos o buscando consuelo.
Para ellos, Don Bosco no es solo un santo: es un acompañante constante en sus vidas.

Roberto Antonio Espinosa Rodríguez
“Don Bosco para mí es un guía, un maestro. Desde mis 13 años, el Señor y Don Bosco me han mantenido en la Iglesia.”

Angela Araúz
“Don Bosco mi mamá me lo inculcó desde pequeños. Ella tuvo un encuentro con él cuando dió luz a mi hermano. Fue sanada por él y desde allí hacemos la procesión.

Elisa Jiménez (Dirigente de la Asociación de las muchachas guía de Panamá)
“Don Bosco tiene una fuerza que impulsa el servicio con la juventud. Nos ayuda a que frente a las dificultades, el nos sirve de motivación para seguir adelante.”

Isabel Jiménez
“He tenido mucha fe en ese santo, muchas situaciones dificiles y ha sido un santo que intercede ante Dios ante todas las cosas. Muy importante para mí.”

Yahira Mejía
“Soy una joven que busca de Dios. San Juan Bosco viene siendo ese aliento para seguir adelante, alegres y unidos en el Señor.”

Gladys Devlin
“Don Bosco para mi vida empezó con el embarazo de mi última hija. Y vine porque una señora me dijo que le pidiera oración, le hice caso y venía todos los días. A los 8 meses, mi hija nació sin ningún problema. Le debo todo a el.”

David Tuñón
“Mi padre es salesiano y siempre nos inculcó las creencias de Don Bosco. Esa vocación, ese amor, me la heredo.”

David Sánchez
“Necesito crecer más mi fe. No venimos a la iglesia en vano, venimos a buscar su presencia y en sus manos dejó todas mis causas.”

Virginia Escobar
“Me iban a poner una rótula de acero en la rodilla y me apegue a Don Bosco. Desde ese tiempo he sido devota. Tengo fe de que me va a acompañar en estos momentos”

Rosendo Rodríguez
“Lo conozco desde que tenía 7 años. Vi crecer y nacer esta iglesia. Más de 60 años tengo de estar viniendo a esta iglesia.”


