A un mes de la desaparición del estudiante Jafeth González, familiares, amigos y la comunidad universitaria de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) realizaron este viernes una cadena humana en la parte frontal de la sede regional, sobre la vía Interamericana, para exigir respuestas y mantener viva la búsqueda. Con pancartas con su imagen y globos blancos, estudiantes, profesores y administrativos permanecieron varias horas en una protesta pacífica que resumía el clamor de todos: “¿Dónde está Jafeth?”.
El caso: desaparición, hallazgos y línea de investigación
Jafeth González, de 23 años, estudiante de la UTP y conductor de una plataforma digital de transporte, desapareció la noche del 11 de agosto en el distrito de Santiago, provincia de Veraguas, tras recoger a unos pasajeros que resultaron ser sus agresores. Desde entonces, las autoridades han centrado parte de las diligencias en el río Santa María, donde equipos de rescate han recorrido más de 12 kilómetros sin encontrar su cuerpo.
Seis vinculados, entre adultos y menores, con cargos por homicidio y robo
En el caso ya hay detenidos e imputados. La investigación suma seis personas vinculadas: cuatro menores de edad y dos adultos, de 18 y 19 años. A los implicados se les investiga por los delitos de homicidio agravado (o doloso), robo agravado, privación de libertad y asociación ilícita para delinquir. Tres de los menores permanecen bajo detención provisional, mientras que un cuarto adolescente fue aprehendido posteriormente y quedó pendiente de audiencia para la imputación de cargos; los dos adultos también enfrentan medidas cautelares tras las audiencias de legalización de aprehensión e imputación.
La protesta en la UTP y la espera por el cuerpo
La cadena humana frente a la UTP en la Interamericana buscó visibilizar la angustia de familiares y compañeros, que aún no saben dónde se encuentra el cuerpo del joven. En las últimas semanas se han realizado múltiples operativos de búsqueda y allanamientos en Veraguas, mientras la Fiscalía avanza con las imputaciones y las medidas cautelares contra los sospechosos. La comunidad universitaria ha advertido que “no cesarán” hasta obtener respuestas y justicia.


