La madrugada del martes 3 de marzo estará marcada por un espectáculo astronómico visible a simple vista: un eclipse lunar total. Durante varias horas, la Luna cruzará la sombra de la Tierra y, en el punto máximo del fenómeno, adoptará un tono rojizo intenso que popularmente se conoce como “luna de sangre”.
El evento ocurre cuando el Sol, la Tierra y la Luna se alinean de tal manera que el planeta bloquea la luz solar directa que normalmente ilumina el satélite natural. Aunque podría pensarse que la Luna desaparece, lo que realmente sucede es un cambio progresivo de color provocado por la interacción de la luz con la atmósfera terrestre.
Según explica la NASA, el tono rojizo se debe a que la luz solar que logra llegar a la superficie lunar atraviesa primero la atmósfera de la Tierra. En ese trayecto se filtran las longitudes de onda más azules y se permiten las rojizas, generando un efecto similar al de los amaneceres y atardeceres.
Las etapas del fenómeno
El eclipse se desarrollará en varias fases. Primero, la Luna ingresará en la penumbra, una zona donde la sombra terrestre es tenue y apenas se percibe un leve oscurecimiento. Posteriormente comenzará la fase parcial, cuando la umbra —la parte más oscura de la sombra— cubra gradualmente el disco lunar, dando la impresión de que recibe una “mordida”.
La etapa más esperada será la totalidad, momento en que la Luna quedará completamente dentro de la umbra y adquirirá el característico color rojizo. En Panamá, esta fase iniciará a las 6:04 a. m. y se prolongará por aproximadamente una hora.
Dónde podrá observarse
El eclipse será completamente visible en el oeste de Norteamérica, desde Columbia Británica hasta California y Baja California. También podrá apreciarse en el océano Pacífico y sus islas, como Hawái, Guam, Fiyi y la Polinesia Francesa.
En Asia Oriental —incluyendo China, Japón, Corea del Norte, Corea del Sur, Taiwán y Filipinas— así como en Australia y Nueva Zelanda, el fenómeno podrá observarse en todo su desarrollo.
En Centroamérica y el este de Norteamérica también será visible la totalidad, aunque en algunos puntos la Luna podría ocultarse poco después de alcanzar su punto máximo.
Recomendaciones para la observación
No se necesitan telescopios para disfrutar del eclipse, ya que puede apreciarse a simple vista. Sin embargo, el uso de binoculares puede ayudar a distinguir mejor los detalles del disco lunar.
En gran parte de América Latina será clave contar con un horizonte despejado hacia el oeste, debido a que la Luna estará baja en el cielo durante el evento. Además, la luz del amanecer podría disminuir la intensidad del tono rojizo conforme avance la mañana. En las regiones donde la totalidad ocurra bajo un cielo aún oscuro, el contraste permitirá apreciar con mayor claridad la transformación de color.



