Juan Antonio Tack nació en Santa Ana y estudió en el Instituto Nacional. Se formó en filosofía e historia en la Universidad de Panamá. Después de los sucesos del 9 de enero, formó parte de la delegación que viajó a Washington para buscar un mejor acuerdo con los Estados Unidos. Fue diplomático en varios países, en la UNESCO y en el gobierno militar de Torrijos, fue vicecanciller.

Pero en un golpe de Estado contra Torrijos, Tack renunció en muestra de lealtad.
Al recuperar el poder, Torrijos lo ascendió a canciller (ministro de Relaciones Exteriores) para recuperar juntos la zona y el canal, que Estados Unidos controlaba.
Torrijos le tenía tanta confianza que decía que cualquier acuerdo que Tack hiciera, el pueblo lo aprobaría.

Una campaña nacional convocó a los panameños a la Plaza 5 de Mayo, el 11 de octubre de 1971. La plaza se llenó con gente de todo el país. Con dos enormes banderas y un retrato enorme de Torrijos en otro edificio, el general pronunció su discurso, incluyendo estas palabras:“ […] Siempre he manifestado que el que da cariño, recibe cariño. Que el que da patria, recibe apoyo de la patria” […] “¿Qué pueblo del mundo soporta la humillación de ver una bandera extranjera enclavada en su propio corazón? “
Estas palabras, aunque atribuidas a Torrijos, fueron en realidad obra de Tack.


Pero estas palabras no movieron la posición estadounidense. Entonces Tack, Torrijos y el embajador ante la ONU, Aquilino Boyd, idearon un plan que cambió las negociaciones: internacionalizar el conflicto del canal. Que ya no fuera un problema entre Panamá y Estados Unidos, sino un tema de justicia mundial. Querían que el mundo estuviera del lado de Panamá y como en ese tiempo era la guerra fría, con la amenaza constante de ataques nucleares, Estados Unidos necesitaba aliados mundiales.
Aquilino Boyd propuso al Consejo de Seguridad de la ONU (15 países, incluyendo EE.UU.) reunirse en Panamá como un caso de colonialismo estadounidense en América. Varias excolonias respaldaron a Panamá y acordaron la siguiente reunión en el Palacio Justo Arosemena.

Se propuso una resolución a favor de Panamá: 13 de 15 países votaron a favor, el Reino Unido se abstuvo y Estados Unidos vetó, bloqueando la resolución pese al apoyo mayoritario.

Al final de la sesión, Juan Antonio Tack se levantó y declaró:
“Estados Unidos vetó el proyecto en apoyo de la causa panameña…pero el mundo entero vetó a Estados Unidos”

A pesar del veto, la actitud estadounidense cambió. El presidente admitió que 70 años después del tratado Hay-Bunau Varilla, era necesario actualizarlo para reflejar los cambios del mundo y de Panamá.
Posteriormente hubo una reunión secreta en Nueva York entre Tack y el secretario de Estado Henry Kissinger, acompañado por Ellsworth Bunker.
Ahí es cuando Tack propuso que, en vez de hacer un nuevo tratado inmediatamente, podían empezar haciendo un acuerdo de principios para decir las causas del conflicto y cómo resolverlo. Este fue el acuerdo Tack-Kissinger, y eran los siguientes:
Eliminar el tratado Hay-Bunau Varilla,
eliminar la perpetuidad y una fecha fija del fin de la presencia estadounidense
Fin de la ley estadounidense
La zona del canal sería devuelta a Panamá
Participación justa y equitativa en los beneficios del canal
Ambos países administrarían el canal y poco a poco se traspasaría a Panamá
Ambos garantizarían la protección y defensa del canal
Toda obra nueva se tendría que consensuar entre ambos países hasta la fecha fija

Como era un acuerdo, no había que ratificarlo (ser aprobado por la asamblea). Muchas personas se congregaron en las calles para presenciar la caravana por la ciudad, encabezada por Kissinger, Tack y Torrijos.

Era una victoria diplomática para Panamá y, de estos puntos, se hizo la base para escribir el siguiente tratado: el tratado Torrijos-Carter.




