El arzobispo metropolitano de Panamá, José Domingo Ulloa, lanzó este domingo un llamado doble: bajar el tono de la agresividad en redes sociales y poner atención a la vacunación, ante las alertas por el riesgo de sarampión y otras enfermedades prevenibles.
Durante la homilía por la Solemnidad de la Ascensión del Señor y la LX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, celebrada en la Catedral Basílica Santa María La Antigua, Ulloa cuestionó el ambiente que se vive en el mundo digital, donde —según dijo— la mentira se mueve más rápido que la verdad y muchas veces los mensajes terminan llenos de odio y descalificaciones.
“Qué rápido se viraliza la mentira. Qué fácilmente se manipula la verdad”, expresó el arzobispo, al advertir que la comunicación no debe usarse para herir la dignidad de las personas. También pidió dejar de lado la violencia verbal y apostar por un diálogo más sano, tanto en medios como en redes sociales.
Ulloa insistió en que Panamá necesita comunicadores y ciudadanos capaces de construir puentes y no muros. Su mensaje estuvo dirigido no solo a periodistas, sino también a creadores de contenido y usuarios de plataformas digitales, a quienes pidió actuar con responsabilidad y ética.
Uno de los momentos más destacados de la homilía fue su llamado a las familias a revisar los esquemas de vacunación y sumarse a las campañas impulsadas por las autoridades sanitarias. El arzobispo recordó que vacunarse no es solo una decisión personal, sino una forma de proteger también a niños, adultos mayores y personas más vulnerables.
“No podemos dejarnos llevar por rumores, miedos infundados o mensajes irresponsables que ponen en riesgo la vida de otros”, advirtió, en referencia a la desinformación que circula alrededor del sarampión y otras enfermedades.
Además, Ulloa aprovechó la celebración para reconocer el trabajo de periodistas, camarógrafos, fotógrafos, productores y comunicadores del país, al destacar que su labor puede ayudar a reconstruir la confianza, el diálogo y la esperanza en medio de la polarización, la violencia y la incertidumbre económica.



