La emoción se desbordó en El Pajonal, en la provincia de Coclé, cuando decenas de niños subieron al Bibliobús y, entre risas y asombro, soltaron una frase que lo decía todo: “No nos queremos bajar, nos queremos quedar a dormir aquí”. La escena se vivió la mañana del sábado 25 de abril durante una jornada de la Caravana de Lectura, organizada por la Asociación Panameña de Lectura (APALEC) con el respaldo de Delta Kappa Gamma.

La biblioteca rodante llegó hasta el Centro Educativo Francisco Figueroa Herrera tras recorrer cerca de 190 kilómetros, con el objetivo de acercar los libros a comunidades donde el acceso a la lectura es limitado. Más de 60 estudiantes, junto a docentes y acudientes, participaron activamente en una jornada cargada de talleres y sesiones de cuentacuentos adaptadas a distintas edades.
Los rostros de sorpresa al descubrir el interior del Bibliobús reflejaban el impacto de esta iniciativa. Sentarse en una alfombra a escuchar historias o elegir entre cientos de libros disponibles se convirtió en una experiencia inolvidable para muchos de los asistentes, quienes tuvieron un primer contacto cercano con el mundo de la lectura.

El Bibliobús, parte del programa de extensión de la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero R., se ha consolidado como una herramienta clave para promover el hábito lector en Panamá. Cada semana visita centros educativos, principalmente en sectores del área este de la capital, aunque también se suma a iniciativas como esta para llegar a comunidades más apartadas.


