La preocupación crece en la comunidad de Gobea, en la Costa Abajo de Colón, donde residentes alertaron sobre el avance del mar hacia el cementerio del poblado, una situación que ya ha provocado en ocasiones anteriores la exposición de restos humanos al quedar algunas tumbas al descubierto.
Según los moradores, el oleaje ha ido erosionando progresivamente el terreno donde se encuentra el camposanto, debilitando la base de varias sepulturas. El problema se agrava durante las mareas altas y los periodos de lluvias intensas, cuando el agua gana terreno y acelera el deterioro del área.
Vecinos recuerdan que no es la primera vez que el mar invade el lugar. En episodios anteriores, restos óseos quedaron visibles, generando dolor e indignación entre las familias afectadas. Para muchos, se trata no solo de un problema ambiental, sino también de un golpe emocional y cultural para la comunidad.
Ante este escenario, los residentes hicieron un llamado urgente a las autoridades locales y nacionales para que inspeccionen la zona y evalúen soluciones como obras de contención costera o incluso la reubicación del cementerio.
Insisten en que se necesita una respuesta inmediata para evitar mayores daños y prevenir una posible crisis sanitaria y social en el sector.



