El uso del preservativo sigue siendo un reto pese a años de campañas y mensajes preventivos.
Así lo explicó Orlando Quintero, al responder cómo ha cambiado la percepción del condón en los últimos años. Aunque la información circula, el comportamiento no se ha transformado al mismo ritmo.
Más allá de la frecuencia, el problema central está en la forma. Quintero señaló que el uso incorrecto y discontinuo reduce la protección real.
En evaluaciones prácticas, solo una minoría coloca el condón adecuadamente, lo que provoca fallas comunes durante la relación sexual.
El especialista explicó que muchos creen estar protegidos solo por usarlo, pero errores al colocarlo, retirarlo o ajustarlo hacen que pierda efectividad.
Esta situación se agrava en épocas festivas como los carnavales, cuando el consumo de alcohol y la improvisación aumentan las conductas de riesgo.
Quintero subrayó que el preservativo es altamente eficaz cuando se utiliza de manera correcta y constante, con niveles de protección superiores al 99%.
Por ello, recalcó que las fallas no se deben al método, sino a la forma en que las personas lo usan.
El mensaje enfatiza la necesidad de reforzar el uso correcto y sostenido de esta herramienta en las prácticas sexuales.
Datos del uso del preservativo (según PROBIDSIDA):
25% nunca lo usa.
45% lo utiliza de forma eventual.
25% lo usa de manera constante.


