Ante los posibles efectos del fenómeno de El Niño, Ensa fortalece su infraestructura mediante inversiones en equipos inteligentes, mantenimiento preventivo y monitoreo permanente.
William Platero, jefe de mantenimiento de líneas de distribución, y Ludek Pinzón, coordinador del centro de control, explican cómo se prepara la empresa para reducir afectaciones y responder ante condiciones climáticas adversas.
¿Cómo se prepara Ensa para enfrentar estos escenarios?
William Platero: Trabajamos sobre cuatro pilares: infraestructura preparada para reducir impactos, automatización de la red, mantenimiento preventivo apoyado en el análisis de datos y coordinación operativa con monitoreo las 24 horas.
Actualmente, Ensa, gracias a su sistema de redes inteligentes denominado Smart Grid, fortalece su infraestructura energética mediante equipos telecontrolados que permiten detectar, aislar y corregir fallas eléctricas en tiempo real, mejorando significativamente la calidad del servicio para sus más de 580 mil clientes en su zona de concesión.
Adicionalmente, a través de su Plan de Mantenimiento y el uso de analítica de datos, la empresa prioriza los circuitos que requieren mayor atención. Este proceso incluye la inspección continua de la red y la ejecución de acciones correctivas y preventivas con las cuadrillas de mantenimiento.
Por otro lado, cuando se registran temperaturas extremas, Ensa realiza un monitoreo constante de los equipos más relevantes de la red de distribución mediante un sistema avanzado de gestión. Este sistema permite detectar alarmas asociadas a posibles sobrecargas o condiciones anormales de operación.
Asimismo, la empresa utiliza herramientas de analítica de datos para identificar equipos con altos niveles de carga y realizar las adecuaciones necesarias antes de que se produzcan interrupciones del servicio por sobrecarga.
Desde 2024 se han aprobado inversiones por aproximadamente 15 millones de dólares para instalar equipos inteligentes que ayuden a minimizar los eventos y sus efectos.

¿Cuáles son los principales riesgos para la continuidad del servicio?
Ludek Pinzón: El clima siempre tiene algún impacto en la red de distribución eléctrica, especialmente durante las tormentas. Las descargas eléctricas pueden dañar postes; los vientos fuertes pueden derribar árboles o lanzar objetos contra las líneas, y las inundaciones también representan un riesgo importante.
Cuando recibimos alertas por tormentas, lluvias intensas o calor extremo, activamos protocolos para reforzar el monitoreo de la red eléctrica. El Centro de Control de Ensa mantiene vigilancia permanente de las condiciones del sistema y coordina la disponibilidad de recursos de cuadrillas con las diferentes áreas operativas. Además, se fortalecen los canales de comunicación con las áreas operativas y entidades de emergencia como el Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá, SINAPROC y/o ETESA. El objetivo es anticiparnos y actuar con la mayor rapidez posible para minimizar el impacto en los clientes.
Es importante mencionar que Ensa tiene una línea telefónica especial para recibir llamadas exclusivamente de los bomberos y otros estamentos de seguridad, garantizando una rápida acción ante situaciones de emergencia. En zonas inundadas donde exista peligro eléctrico, coordinamos con los bomberos y el SINAPROC para desenergizar los sectores afectados y mantenerlos así hasta que las condiciones sean seguras.
¿Cómo ayuda la tecnología a restablecer el servicio más rápido?
Ludek Pinzón: El telecontrol permite operar equipos a distancia, aislar el tramo donde ocurre una falla y recuperar el servicio en otros sectores sin esperar primero la llegada de una cuadrilla. Esto lo realizamos desde el Centro de Control, en donde podemos abrir y cerrar estos equipos de forma remota, para energizar nuevamente a los clientes que no están dentro del tramo donde ocurrió la falla, garantizando el restablecimiento de la mayor cantidad de clientes en un tiempo de aproximadamente 1 a 2 minutos.
Por ejemplo, en un circuito de 5,000 clientes, dependiendo de las condiciones de la red, esto puede permitir restablecer cerca del 90% de los clientes en tiempo récord.
Actualmente, cerca del 84% de los equipos que antes se operaban manualmente funcionan de manera telecontrolada y Panamá es el único país de la región que mantiene esta cobertura. La meta es llegar al 100% en el 2028.

¿Qué papel cumple el análisis de datos?
William Platero: Monitoreamos el consumo y el comportamiento de los transformadores. Cuando aumentan las temperaturas, también sube la demanda eléctrica.
El análisis de datos respalda nuestro proceso de análisis de riesgos, el cual considera factores como la probabilidad de fallas, la cantidad de clientes afectados, la presencia de clientes sensibles u hospitales, el historial de interrupciones, la exposición de los circuitos, posibles penalizaciones, recomendaciones de fabricantes y el estado físico de los equipos, entre otras variables.
Estos datos nos permiten identificar transformadores y componentes que requieran intervención o reemplazo antes de que fallen, además de brindarnos un panorama completo para realizar inspecciones visuales y térmicas mediante drones especializados en líneas de alta y media tensión. Al mismo tiempo, se efectúan análisis físico-químicos a los equipos de mayor criticidad para evaluar su condición y desempeño. De esta manera, el análisis de datos nos permite orientar de forma proactiva y preventiva los planes de mantenimiento.
Platero: Realizamos inspecciones visuales y utilizamos equipos especializados, incluidos drones, para identificar vegetación que pueda entrar en contacto con las líneas. La poda busca reducir ese riesgo, no implica la tala indiscriminada. Si un árbol representa un peligro y requiere ser talado, coordinamos con las autoridades correspondientes.

¿Qué protocolos siguen las cuadrillas durante las tormentas?
Ludek Pinzón: La seguridad del personal es prioritaria. Tenemos una regla de oro estricta: bajo ninguna circunstancia una cuadrilla labora con lluvia y mucho menos bajo tormentas eléctricas. Primero está la vida y seguridad de nuestros colaboradores. Cuando cesa la lluvia y mejoran las condiciones climáticas, se verifican en terreno posibles riesgos (como cables caídos o afectaciones estructurales) antes de iniciar labores con los equipos de protección personal requeridos.
¿Cómo se organizan para atender las contingencias?
Ludek Pinzón: El centro de control opera las 24 horas. Ante una contingencia, nuestro Centro de Control del Sistema mantiene comunicación y coordinación permanente con instituciones especializadas en monitoreo meteorológico, protección civil, seguridad pública y atención de emergencias.
Al mismo tiempo, reorganizamos cuadrillas, suspendemos trabajos programados que puedan representar riesgos y priorizamos la atención de las fallas por circuitos y sectores, mientras que las áreas de atención al cliente reciben información validada sobre las afectaciones y los avances de recuperación para mantener informados a nuestros clientes a través de los canales oficiales.
Este intercambio de información permite anticipar escenarios de riesgo, coordinar acciones preventivas, priorizar recursos en áreas críticas y responder de forma más efectiva ante situaciones que puedan afectar a las personas o al servicio eléctrico. La gestión de emergencias es un esfuerzo conjunto que requiere la colaboración de múltiples instituciones.
¿Cómo pueden reportar los clientes una falla y proteger sus equipos?
Ludek Pinzón: Ante una falla o pérdida del suministro, nuestros clientes pueden comunicarse a las líneas telefónicas 323-7100 o al 800-9111. También pueden presentar sus reportes a través de la oficina virtual, la App de Ensa y la línea de WhatsApp 6417-0929. Es muy importante que el cliente tenga a mano su número de NAC (número de acuerdo comercial) para identificar más rápidamente su cuenta y ubicación en nuestro sistema. Los hospitales y clientes sensibles cuentan con atención y prioridad operativa dentro de nuestro esquema.
Recomendaciones para los clientes
William Platero: Recomendamos utilizar protectores de voltaje para los equipos electrónicos sensibles y sistemas de respaldo ininterrumpido (UPS) o baterías para computadoras y servidores que no deban apagarse de forma abrupta. Si se aproxima una tormenta o temporal eléctrico y no cuentan con protección de voltaje, la sugerencia es apagar y desconectar los equipos sensibles, siempre que sea seguro realizarlo, y volverlos a conectar una vez haya pasado el temporal.
Asimismo, reiteramos con firmeza que cualquier adecuación, instalación o reparación eléctrica en las residencias debe quedar en manos de un electricista o profesional idóneo. Con la electricidad no se juega: una conexión defectuosa o realizada por personal no calificado puede provocar descargas eléctricas fatales o incendios en el hogar.
Puntos clave para la seguridad en el hogar:
Reporte cualquier interrupción a través de los canales oficiales de Ensa teniendo a mano su NAC.
Nunca toque cables caídos, postes partidos ni instalaciones eléctricas en el suelo; repórtelos de inmediato.
Proteja sus electrodomésticos con protectores de voltaje o desconéctelos durante tormentas eléctricas intensas.
Confíe siempre las instalaciones y reparaciones internas de su vivienda a personal técnico idóneo.


