Panamá no solo amaneció en tranque este martes, también con un fuerte llamado de atención.
La ministra de Trabajo, Jackeline Muñoz, rompió el silencio tras el incendio registrado bajo el Puente de las Américas, que dejó una persona fallecida y dos heridos.
“Se perdió una vida, y eso es inaceptable”, expresó, dejando claro que la seguridad laboral no es negociable.
Según detalló, en este caso hay elementos preocupantes, como la realización de labores de alto riesgo y la presencia de un trabajador extranjero sin permiso desde 2021, lo que constituye una falla grave de cumplimiento.
Por su parte, Panamá Oil Terminals S.A. (POTSA) se pronunció a través de un comunicado en el que expresó su pesar por la persona fallecida y los heridos, detallando que el accidente se produjo por la explosión de un camión cisterna en áreas operadas por la empresa Environmental Solutions Development Inc., con la que mantiene un contrato de subarrendamiento.

La compañía aseguró que activó sus protocolos de emergencia, que colabora con las autoridades en la investigación y que está brindando apoyo a las familias afectadas.
Mientras tanto, la realidad en las calles era otra batalla.
Desde la madrugada, miles de panameños quedaron atrapados en un tranque histórico tras el cierre del puente.
Rutas como la autopista Arraiján–La Chorrera y la Panamericana colapsaron, obligando a desviar el tráfico hacia el Puente Centenario, que no dio abasto.
En San Isidro y San Miguelito, la falta de transporte agravó la crisis.
Personas salieron desde las 4:00 a.m. y aun así llegaron tarde.



