Los niños internados en el Hospital Pediátrico de Alta Complejidad, en la Ciudad de la Salud, vivieron ayer una tarde llena de risas y sorpresas gracias a una gran fiesta de Navidad organizada por policías, bomberos y otros estamentos de seguridad. Al frente de todo estuvo el ministro de Seguridad Pública, Frank Alexis Abrego, quien lideró el evento para alegrar a los pequeños pacientes y sus familias en estos días festivos.

Imagina camas de hospital convertidas en escenarios de diversión: payasos haciendo trucos, Santa Claus repartiendo regalos envueltos con cariño, y superhéroes posando para fotos con los niños. Hubo dulces de todos los colores, refrescos fríos y un montón de actividades que sacaron sonrisas hasta de los más enfermitos. Los pequeños, algunos con sus padres a un lado, no paraban de aplaudir y gritar de emoción mientras recibían obsequios pensados solo para ellos.

Abrego, con una sonrisa de oreja a oreja, platicó con los medios sobre lo importante que es esto. “Queremos darles esperanza y un poquito de felicidad a estos valientes guerreritos y sus familias”, dijo. Agregó que los cuerpos de seguridad siempre están listos para apoyar a las comunidades que más lo necesitan, más allá de su labor diaria.

La fiesta terminó con abrazos, fotos grupales y caras iluminadas por la alegría. Fue un recordatorio de que, con un poco de unión y ganas, se puede hacer magia en lugares donde más se siente la falta de ella. Los niños se van a acordar de esta Navidad por mucho tiempo.



