Panamá registró 7,565 casos de dengue hasta la semana 34 de 2026 (23–29 de agosto), una caída de 30.9% frente a los 10,664 casos del mismo periodo de 2025. Las hospitalizaciones también disminuyeron 14.5%, aunque persisten 18 fallecidos y focos activos en varias regiones.
¿Qué muestran los números?
Total de casos: 7,565 acumulados.
Por tipo: 6,576 sin signos de alarma, 946 con signos de alarma y 43 graves.
Hospitalizados en lo que va del año: 865 (14.5% menos que en 2025).
Defunciones: 18, distribuidas en varias provincias y comarcas.
Tasa de incidencia nacional (semana 34): 7.5 casos por cada 100 mil habitantes.
Grupo más afectado: niños y adolescentes de 10 a 14 años, con 238.8 casos por cada 100 mil habitantes.
Regiones y corregimientos con más casos
La Región Metropolitana lidera con 1,944 casos, seguida de Colón (1,905), Chiriquí (736), Panamá Oeste (710) y San Miguelito (632). Otras zonas con cifras relevantes son Bocas del Toro (421), Panamá Norte (405) y Panamá Este (329).
Entre los corregimientos con más de 100 casos destacan Veracruz (679), Puerto Pilón (405), Tocumen (290), Sabanitas (282), Cristóbal Este (241), Burunga (232), 24 de Diciembre (222), Cativá (217), David (202), Nueva Providencia (182), Las Mañanitas (155), Chilibre (131), Belisario Porras (119), Buena Vista (Colón, 118), Las Garzas (116), Belisario Frías (113), Guabito (101) y Pacora (100).
Claves para seguir frenando el dengue
Las autoridades insisten en que la eliminación de criaderos del mosquito Aedes aegypti sigue siendo la medida más efectiva. Se recomienda:
Eliminar recipientes y utensilios inservibles que acumulen agua, dentro y alrededor de la casa.
Tapar y tratar correctamente los depósitos de agua de uso diario para evitar que se conviertan en criaderos.
Mantener patios y techos limpios, y revisar canaletas, llantas y macetas.
Participar en las jornadas de fumigación y permitir el acceso a los equipos de control vectorial.
Aunque los casos y las hospitalizaciones van a la baja, el llamado es a no confiarse: la prevención debe ser permanente para evitar nuevos repuntes.



