Una investigación académica reveló que las conversaciones entre empleados sobre sus superiores, aunque suelen ser mal vistas, pueden generar efectos positivos dentro del entorno laboral.
El estudio, liderado por la investigadora Julena Bonner junto a expertos de la Utah State University y Southern Methodist University, analizó durante varios días el comportamiento de más de 300 trabajadores de oficina para evaluar las consecuencias de este tipo de interacciones.
De acuerdo con los hallazgos, después de participar en conversaciones críticas sobre sus jefes, los empleados reportaron sentirse más unidos a sus compañeros, lo que se tradujo en una mayor colaboración durante la jornada laboral.
La profesora Rebecca Greenbaum, de la Rutgers School of Management and Labor Relations, explicó que, aunque muchas personas reconocen que no es una práctica adecuada, en el momento puede generar una sensación de alivio o conexión social.
El efecto fue más notable en entornos donde los jefes eran percibidos como emocional o verbalmente abusivos, ya que estas conversaciones creaban una especie de vínculo entre los trabajadores al compartir una experiencia común.
No obstante, los investigadores aclararon que no promueven este comportamiento, sino que buscan entenderlo como una respuesta a la necesidad humana de sentirse acompañado en el trabajo.



