Un grupo de exfuncionarios de la Alcaldía de San Miguelito cerró este martes la calle principal del sector Paraíso en protesta por el incumplimiento en el pago de sus prestaciones laborales. Los manifestantes, quienes fueron despedidos desde mediados de 2024, exigen una respuesta inmediata por parte de la alcaldesa Irma Hernández y la fijación de una fecha concreta para recibir los pagos pendientes.
Los extrabajadores reclaman el pago de vacaciones vencidas, primas de antigüedad, décimos atrasados y compensatorios que no fueron entregados. Según Yariela de Palacio, vocera del grupo, más del 80% de los funcionarios destituidos aún no ha recibido sus prestaciones, incluyendo personas con discapacidad y otros en situaciones vulnerables. “Queremos que se comprometan con una fecha global y no sectorial para realizar los pagos”, expresó.
Por su parte, el tesorero municipal, Porfirio Luna, explicó que primero se saldará una deuda pendiente con acreedores bancarios antes de proceder al pago de las prestaciones. Esto ha generado malestar entre los exfuncionarios, quienes consideran injusto esperar más tiempo después de meses sin recibir lo que les corresponde.
Respuesta de la alcaldesa
La alcaldesa Irma Hernández reiteró su compromiso con los extrabajadores y aseguró que los pagos se realizarán conforme a la disponibilidad presupuestaria. Hernández explicó que la administración anterior dejó una deuda acumulada de $14 millones, lo que ha complicado las finanzas municipales. Sin embargo, afirmó que es su obligación cumplir con las prestaciones por ley y prometió trabajar desde la Tesorería para recaudar fondos suficientes.
Los manifestantes también criticaron la falta de planificación en los despidos realizados bajo auditorías que justificaron la reducción del gasto en planilla. Según datos oficiales, el gasto mensual en salarios ascendía a $1 millón, mientras que los ingresos municipales apenas alcanzaban $600 mil.
Los exfuncionarios han advertido que mantendrán las protestas hasta obtener respuestas concretas. Además, han solicitado cortesía de sala en las reuniones del Concejo Municipal para expresar sus demandas directamente a los representantes y a la alcaldesa.
La situación sigue siendo tensa, mientras cientos de extrabajadores esperan una solución definitiva al problema que afecta tanto sus derechos laborales como su estabilidad económica.



