Atalaya, en la provincia de Veraguas, vivió una jornada cargada de fe y tradición con la celebración del Domingo de Ramos, fecha que marca el inicio de la Semana Santa para la Iglesia católica. Desde tempranas horas, miles de feligreses acudieron a las distintas iglesias del distrito para conmemorar la entrada triunfal de Jesucristo en Jerusalén, recordada con la tradicional bendición y levantamiento de palmas.
Uno de los puntos de mayor concentración fue la Basílica Menor San Miguel Arcángel, donde devotos provenientes de diversas regiones del país participaron en peregrinaciones y actos religiosos en honor a Jesús Nazareno. Muchos asistentes llegaron para cumplir promesas, agradecer favores recibidos o elevar peticiones, en una muestra de profunda devoción que caracteriza a esta celebración.
De acuerdo con el hermano Oriel Vega, el distrito se ha preparado para recibir a los peregrinos que, incluso desde la madrugada, comienzan a llegar con el propósito de fortalecer su fe. Este año, bajo el lema “Cambia de actitud y vivirás”, las actividades buscan también invitar a la reflexión y a la renovación espiritual de los creyentes.
Como es tradición, antes de la eucaristía se realizó la bendición de los ramos en el emblemático árbol de tamarindo ubicado a la entrada del distrito. Posteriormente, los fieles participaron en la misa, dando así inicio formal a una de las semanas más importantes del calendario litúrgico católico.


